Se consideran como gravas los fragmentos
de roca con un diámetro inferior a 15 cm. Agregado grueso
resultante de la desintegración natural y abrasión
de rocas o transformación de un conglomerado débilmente
cementado. Tienen aplicación en mampostería, confección
de concreto armado y para pavimentación de líneas
de ferrocarriles y carreteras. Además de las rocas que
se encuentran ya troceadas en la naturaleza, se pueden obtener
gravas a partir de rocas machacadas en las canteras. Como las
arenas o áridos finos, las gravas son pequeños fragmentos
de rocas, pero de mayor tamaño. Por lo general, se consideran
gravas los áridos que quedan retenidos en un tamiz de mallas
de 5mm de diámetro. Pueden ser el producto de la disgregación
natural de las rocas o de la trituración o machaqueo de
las mismas. Todas las condiciones que señalábamos
que las arenas debían reunir para los morteros, son aplicables
a las gravas. En cuanto a la forma, se prefiere los áridos
rodados, esto es, los procedentes de ríos y playas. Los
áridos naturales, de forma más o menos redondeada,
dan hormigones más dóciles y de más fácil
colocación que los obtenidos con piedra machacada. Al concreto
se le exige una serie de condiciones según el tipo de obra
el concreto resulta manejable, fácil de transportar y colocar,
sin perder su homogeneidad, se dice que este concreto es dócil.
Fuente www.arqhys.com
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