Vamos a reflexionar sobre la ineficiencia
en edificaciones, comenzaremos preguntándonos porqué
con el barril de petróleo llegando a USD 112, el calentamiento
global y la contaminación ambiental, se sigue construyendo
de esta manera ? Actualmente se considera ineficiente una edificación
que consume mucha energía, agua, saneamiento y mantenimiento.
El automóvil es un ejemplo
de belleza y eficiencia, su forma exterior se diseña de
acuerdo a condiciones aerodinámicas y racionales, con motores
cada vez más eficientes y hasta dobles, llegando entonces
a estupendos ejemplos como la Ferrari, etc Pero a nadie se le
ocurriría diseñar automóviles o aviones atendiendo
sólo a consideraciones estéticas ; como vemos muchas
veces en proyectos arquitectónicos los cuales son el resultado
del deseo del cliente : “quiero una casa estilo xxxx”
o de las preferencias formales del arquitecto , dando como resultado
un proyecto “lindo” pero ineficiente. Son de plena
vigencia las palabras de Adolf Loos : “ornamento es delito”
; si el arquitecto no quiere ser sólo un decorador de exteriores
deberá asumir su responsabilidad para con la sociedad y
el planeta.
Lo que se requiere es un gran cambio
cultural para hacer algo con el consumismo desenfrenado que existe
hoy, además de pensar en otras formas de producción
; en lo atinente a nuestra labor de arquitectos estamos hablando
de la producción de edificaciones. En esta producción,
todas las edificaciones tendrán su impacto en el medio
ambiente, el cual perdurará por varias décadas,
pues la mayoría de los materiales de construcción
se fabrican a costa de grandes cantidades de energía -por
eso la importancia de usar materiales reciclados- y emisiones
de dióxido de carbono CO2.
Hoy es común se piense básicamente en reducir los
costos de construcción, sin preocuparse si el edificio
consumirá muchos recursos naturales, si generará
emisiones de CO2 y residuos ; a veces se incorporan alegremente
nuevos materiales sin saber su toxicidad futura.
Cuando hablamos de una sociedad sustentable estamos hablando de
reducir el impacto de nuestra acción sobre el medio ambiente;
o sea de la sociedad que es capaz de proporcionar bienestar a
su población, interactuando con ese medio ambiente sin
hipotecar la vida de las futuras generaciones.
Un caso de la vida real : fui llamado
a hacer una pericia técnica en una casa que gastaba 1.300
m3 de gas mensuales en calefacción. Esta casa tiene una
planta no compacta –adecuada a un clima tropical- y grandes
superficies vidriadas, entre ellas destaco 2 enormes de 3,00 x
2,05 m orientadas al sur, estoy hablando de aberturas comunes
no de doble vidrio hermético DVH ; también otros
vidriados -mayores aún- orientados al norte sin ningún
tipo de protección solar.
Según el Eng. L. H. Ceotto
considerando una vida útil de 50 años de una edificación,
en la etapa de proyecto el arquitecto tiene 80 % de posibilidades
de intervenir con éxito procurando la eficiencia. En la
etapa de construcción las posibilidades son sólo
de 15 %, mientras que en la etapa de uso y mantenimiento bajan
a 5 %.
Pensando en este 5 %, claro que son excelentes medidas por ejemplo
cambiar las lámparas comunes por otras de bajo consumo,
o substituir las aberturas comunes por DVH, o si es posible también
colocar más aislación térmica, etc ; pero
es más productivo apuntar al 80 %.
El proceso comienza por adoptar una volumetría y una planta
acordes al clima del lugar, orientar correctamente los ambientes
según las necesidades térmicas y de luz natural,
racionalizar el uso de la energía pero también incorporar
energías renovables, el consumo responsable del agua y
su reaprovechamiento, uso de materiales locales y de materiales
reciclados, minimizar el mantenimiento, proponerse aumentar la
durabilidad de la edificación, prever su posible modificación
adaptándola a otro destino, el reúso de sus materiales
al fin de su vida útil.
Estas estrategias privilegiarán unas formas sobre otras,
podemos tener entonces belleza y eficiencia juntas, como en el
ejemplo del automóvil. Finalmente, parafraseando a Sullivan
podríamos decir que “la forma sigue a la eficiencia”.
Arq. Roberto Steneri
http://eficienciaenergtica.blogspot.com