Obras públicas de ingeniería:
La gran expansión del Imperio, requiere que haya una buena
comunicación entre provincias, por lo que se construyen
calzadas. El arco, muy manejado por el arquitecto, lo tomaron
de los etruscos, pero lo emplearon como jamás se ha visto
en la historia, en puentes y acueductos. Los romanos eran más
ingenieros que artistas, un ejemplo es el acueducto, que salva
largas distancias para traer agua a una ciudad.
Monumentos públicos.
Basílicas, teatros, termas... La
basílica es el lugar de reunión para relaciones
comerciales o para administrar justicia. Consta de tres naves,
la central más alta para poder abrir vanos en ella y dejar
que entre la luz. Un ejemplo es la de Majencio, que en el fondo
de la nave, se alza una media cúpula.
Las termas, cuyas cubiertas eran abovedadas,
en las termas se reunía la gente era como un lugar de reunión
social un club. Cabe destacar las Stabianas en Pompeya.
Los teatros, se construyen con la idea griega,
pero a diferencia de estos, se construyen en su totalidad, y en
la ciudad no a las afueras de esta. Cabe destacar el de Mérida.
El anfiteatro, es una invención romana,
que como su nombre indica son la unión de dos teatros,
sirve para juegos y luchas. El más famoso es el Coliseo.
El circo, servía para carreras
de caballos, carros y ejercicios atléticos. En el centro
se levanta la Spina, para determinar el circuito, y que los caballos
supieran donde había que girar. Quedan restos en Mérida
y Toledo.
Fuente arquitectuba.com.ar.