La arquitectura bioclimática
consiste en el diseño de edificaciones teniendo en cuenta
las condiciones climáticas, aprovechando los recursos disponibles
(sol, vegetación, lluvia, vientos) para disminuir los impactos
ambientales, intentando reducir los consumos de energía.
Una vivienda bioclimática
puede conseguir un gran ahorro e incluso llegar a ser sostenible
en su totalidad. Aunque el coste de construcción puede
ser mayor, puede ser rentable, ya que el incremento de la vivienda
se compensa con la disminución de los recibos de energía.
El hecho de que la construcción
hoy en día no tenga en cuenta los aspectos bioclimáticos,
se une al poco respeto por el ambiente que inunda a los países
desarrollados y en vías de desarrollo, que no ponen los
suficientes medios para frenar el desastre ecológico que
dejamos a nuestro paso.
A pesar de que parece un concepto
nuevo, se lleva utilizando tradicionalmente desde antiguo; un
ejemplo de ello son las casas encaladas en Andalucía o
los tejados orientados al sur en el hemisferio Norte, con objeto
de aprovechar la inclinación del sol.
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Fuente Wikipedia.com