La arquitectura barroca francesa
es sobre todo palaciega, y en cuanto a su exterior, de composición
en general muy clásica. Es costumbre denominar las varias
etapas del barroco francés por el nombre de sus reyes,
distinguiendo las de Luis XIII, Luis XIV, Regencia, Luis XV y
Luis XVI.
Durante el reinado de Luis VIII
penetra la influencia de la arquitectura italiana preborrominesca.
Debido a las enseñanzas de las escuelas de escultura, pintura
y arquitectura fundadas por Luis XIV, que vienen a intensificar
el sentido de la medida tan propio de la escultura francesa y
la influencia de las creaciones italianas menos borrominescas
y mas monumentales, se forma el estilo de las grandes fachadas
de la época de Luis XIV, de composición clara y
de nobles proporciones. l gran arquitecto de esta época
es Jules Hardouin Mansart, autor de la elegante iglesia de los
inválidos, cuya cúpula de doble tambor domina el
conjunto. Pero donde más sobresale es en el palacio de
Versalles. Comenzando este palacio en 1661 por el arquitecto Luis
Le Vau con el revestimiento de un pequeño pabellón
de caza de tiempos de Luis XIII, es continuado después
por Hardouin-Mansart, al cual se debe la gran fachada del jardín.
Con un gran patio opuesto en el centro del lado opuesto, la edificación
se extiende a ambos lados, formando dos alas muy prolongadas.
El interior del palacio es una interminable sucesión de
salones ricamente decorados, donde alternan tapices de la fabrica
de los Gobelinos, con los cuadros, los espejos, los bronces dorados
y los mármoles de colores. Dirigió toda esa decoración
Carlos L. cuya obra maestra es el gran salón de los Espejos
que da al frente al jardín.
Fuente Arqhys.com.