Tradicionalmente,
la arquitectura ha sido considerada una de las seis Bellas Artes.
Determinados edificios u otras construcciones son obras de arte
ya que pueden ser considerados primariamente en función de
su forma o estructura sensible o de su estética. Desde este
punto de vista, aunque los medios de la arquitectura puedan consistir
en muros, columnas, forjados, techos y demás elementos constructivos,
su fin es crear espacios con sentido donde los seres humanos puedan
desarrollar todo tipo de actividades. Es en este "tener sentido"
en que puede distinguirse la arquitectura (como arte) de la mera
construcción. Así es como ésta es capaz de
condicionar el comportamiento del hombre en el espacio, tanto física
como emocionalmente.
Aunque en la actualidad suele considerarse
que la principal actividad de la arquitectura va dirigida al diseño
de espacios para el refugio y la habitación (las viviendas),
sólo a partir del siglo XIX comenzaron los arquitectos a
preocuparse por el problema del alojamiento, la habitabilidad y
la higiene de las viviendas, y a ampliar su ámbito de actuación
más allá de los monumentos y edificios representativos. |